La Iglesia celebró este domingo 1 de noviembre la Solemnidad de Todos los Santos, recordando la gloria de los santos y la invitación a la santidad para los fieles.
Durante la liturgia se recordó el discurso de la montaña de Jesús, citando la bienaventuranza: “Dichosos los que tienen sed y hambre de justicia, porque serán saciados”.
El Papa Francisco subrayó que los santos no son simples símbolos lejanos, sino personas que vivieron con los pies en la tierra y superaron la fatiga cotidiana con la fuerza del Señor.
Los feligreses también escucharon la reflexión de San Agustín: “nuestro corazón está inquieto hasta reposar en Ti”, y del Catecismo: “Y sólo en Él encontrará la verdad y la dicha que no cesa de buscar”.
El sacerdote Sergio Córdova añadió que la verdadera alegría se halla en la pobreza, la humildad y la paciencia, según sus palabras: “Jesús nos asegura que la verdadera alegría la encontraremos en la pobreza, en la humildad, en la bondad, en la pureza del corazón y en la paciencia ante el sufrimiento. ¡De veras que el Señor va siempre a contracorriente de la mentalidad mundana!”
La celebración concluyó invitando a los creyentes a vivir conforme a las bienaventuranzas, buscando paz y justicia, y confiando en la promesa de un gran premio en los cielos.
Con información de NVI Noticias.
